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5 de julio de 2016

Elvis en su Renault Fuego



Creo que la mejor manera de escuchar algo nuevo, es que a uno lo agarre desprevenido. Lo tome por sorpresa. Escuchar una melodía por la calle al pasar por algún lugar donde suene tal canción. Ir a un recital y escuchar otra banda diferente a la que uno va a ver. Escuchar por la TV al “zappinear” o por la radio al “dial-enar”(?). Es que de esta manera, uno no tiene un preconcepto. No forma una opinión previa, lo sorprende. Para bien o para mal. Después puede gustar o no. Ya queda en cada uno. En este blog, la idea es hacer comentarios sobre bandas que a quien escribe le parecieron interesantes, por algo. Que las escuchó y le gustaron. Y dejar en cada uno el paso siguiente.
Bandas integradas por mujeres hay y hubo muchas. En la voz, en la guitarra, en la batería, en los teclados o en todos esos. No me gustaría hacer un análisis del género femenino en el Rock. Primero, porque no creo que el rock sea una cuestión de géneros y segundo porque creo que se ha demostrado (y se sigue demostrando) con grandes ejemplos esto que mencionaba en anteriores posteos. El rock es una cuestión de actitud. Eso está clarísimo. El toque femenino dentro del Rock estuvo siempre. Acá y en otras partes del mundo. Las ganas de hacer música tienen que estar siempre. Sin eso, no se llega a ningún lado.
Las Ligas Menores, desde la Ciudad de Buenos Aires, son un claro ejemplo de estos dos conceptos mencionados. Actitud rockera y buenas canciones. 
Anabella Cartolano (voz y guitarra), María Zamtlejfer (voz y bajo), Nina Carrara (teclados, percusión y coros), Micaela García (batería) y Pablo Kemper (voz y guitarra) demuestran, canción a canción, que es lo que vienen a contarle al mundo.

  

Formados allá por el 2011. El primer registro de canciones vendría en formato de EP, con  “El disco suplente” (2012). 6 temas para dar una primera impresión.
Más cerca del indie rock, aunque quizás también se puedan encontrar algunas reminiscencias a The Magic Numbers flotando en algunas canciones o quizás también algo de Pavement (de donde dicen que surgió el nombre). Con melodías frescas pero a la vez ruidosas (en el buen sentido).
En 2013 llegaría “Renault Fuego” dos canciones para anticipar su primer LP. Para finalmente en 2014, lanzar su primer álbum de estudio “Las Ligas Menores”. Con algunos temas que habían salido en aquel primer EP, mas algunas canciones nuevas. “Queremos que el que escuche se sienta identificado, son cosas cotidianas que podría escribir cualquiera” dijo alguna vez Anabella.
Canciones que hablan del amor, desde el abandono, como “Accidente”, (“y de pronto un accidente/y dio como resultado/casi una canción por día/en un papel borroneado”) o desde el encuentro, como “El baile de Elvis” (“si te pido que bailes/no me importa que no sepas/solo te quiero ver escondiendo tu timidez”). Desde el recuerdo o la añoranza “Miércoles” (“discos que traés/me hacen pensar en otra edad/y si dejás de hablar/podemos ver si hay algo más”). Y hasta ciertas declaraciones de principios como (“de qué me sirve quejarme/si siempre es lo mismo/de qué te sirve escucharme/si nada de lo que digo tiene sentido”).
Bases bien claras  y armonías llevadas por las guitarras. Con algunos toques de pop, las guitarras desprolijas pero cuidadas, los bajos pulsantes, los teclados acompañando sutilmente y la batería marcando el ritmo continuo y frenético.
Al poner play en el disco, creo que uno puede quedarse escuchándolo hasta que termine y volver a poner play. Esos discos que invita a ser escuchado más de una vez. Y siempre descubrir algo nuevo en cada canción. 
Otra banda más para escuchar. Diferente. Nueva. Auténtica. Para quedarse “…escuchando el tema 7 y bailando al revés”.


"A 1200 Km" - Las Ligas Menores

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